viernes 11 de abril de 2008

Francisco J. Iáñez Llamas

El Faro de Bonanza:

Inicialmente se proyecto tal como se muestra colocándose en su actual emplazamiento, en el interior del puerto y su costa Este, tenia una luz blanca fija, con reflector y lámpara solar, alimentada con aceite de oliva, que daba un alcance de 6,5 millas. (la barra tiene unas 5 millas desde este faro hasta su inicio, por lo que su alcance se estima era demasiado escaso, si bien el fondo oscuro de su entorno ayudaba bastante a la localización). El coste de la linterna yel aparato fue de 212 ptas.
Diez años después el ingeniero Font finaliza el primer proyecto de reforma del actual faro, que un año mas tarde se vuelve a modificar, recogiendo las prescripciones de la Comisión de Faros, que lo aprueba el 20 de abril de 1.866. El coste de estas reformas alcanzó los 19.291 escudos con 321 milésimas, adjudicándose al contratista Antonio Lazo. (el nombrado ingeniero, así como el contratista, fueron los que construyeron el Faro de Chipiona).
Constaba de un edificio rectangular ligeramente asimétrico de 22,2 x 16,8 x 17, 31, en donde se albergaba la vivienda del torrero y otro habitáculo sin distribuir, que también podía ser utilizado como vivienda. A uno de estos lados se adosa empotrando el basamento de la torre, constituida por un cuadrado de 3,1 x 3,1 x 4,5 m de altura, que sobresale 1,8 del edificio y desde aquí se levanta la bonita torre de sección octogonal de 18 m de altura total hasta la actual cúpula, construida en ladrillos rojos de obra vista.
Originalmente ésta no tenía linterna y la lámpara se alojaba en la ventana más saliente y orientada a la zona que se pretendía balizar, de las cuatro que tenia la cámara de iluminación, a una altura de 15,5 m. sobre el suelo. Tal como se ve en el plano del proyecto original, procuraba ofrecer una estampa acorde con el estilo mudéjar que en tantas torres andaluzas se estilaba y que aún se conservan en numerosos pueblos y ciudades de esta región.
Es de tener en cuenta que dado el gusto por este estilo, del que tantas huellas han dejado en Sanlúcar, la impronta de los Duques de Montpensier, y conocido el apoyo de estos señores por la mejora del balizamiento de la Barra, no se debe de considerar casual, que el ingeniero Font, basara su proyecto en este estilo. El citado remate mudéjar fue suprimido al instalarse la linterna y con el fin de mantener la influencia de este estilo, se colocó una franja de azulejos en la coronación de la torre que aún continúan.
En 1.896 se sustituye el aparato óptico y se le dota de una máquina de relojería y de una lámpara Maris, de una mecha. En 1.908 se propone suprimirlo o cambiarle la característica, pues como había sucedido con el faro de San Jerónimo y el del Espíritu Santo, el nuevo balizamiento haría inútil la enfilación. Un año mas tarde se decide conservarlo para utilizarlo como faro de recalada al puerto de Bonanza, pero se da marcha atrás al ordenar el inmediato encendido del recién suprimido faro de San Jerónimo.
El estado actual es el que se muestra y continúa en servicio para mostrar un sector de iluminación 90° de poniente a norte, orientado hacia arriba del río, que sirve de marca para aproar al puerto de Bonanza cuando se viene desde Sevilla y de sector útil para el fondeo en Bonanza, pues a petición de los prácticos se dejó en servicio a pesar de disponerse apagarlo al entrar en servicio la nueva canal en 1.982.


Francisco J. Iáñez Llamas
Sanlúcar de Barrameda nº 41 – 2005